Entender tu dolor
El primer paso hacia la recuperación
Por dolor crónico entendemos la sensación dolorosa que dura más de 3 meses y que normalmente no está relacionado con una lesión o que dicha lesión ya ha curado pero el dolor persiste, convirtiéndose en un factor limitante para las actividades de su día a día o incluso en el centro de su vida
Recomendado para pacientes de:
- Pacientes amputados
- Fibromialgia
- Fatiga crónica
- Dolor pélvico crónico
- Sensibilización central
- Enfermedades reumáticas
- Síndrome doloroso regional complejo
- Cefaleas crónicas
Equipo multidisciplinar
La mejor solución a tu dolor
Los factores por los que puede aparecer el dolor crónico son varios: estrés, incertidumbre en la recuperación de la lesión, cambios en el tejido por una enfermedad, etc. Por todo ello, el tratamiento no dependerá de un solo profesional, lo ideal es trabajar en conjunto el médico, psicólogo, fisioterapeuta, nutricionista y todos los profesionales sanitarios que puedan ayudar a la recuperación
Desde la fisioterapia, trabajaremos con la educación en dolor para entender de dónde viene y cómo poder mejorar, técnicas de terapia manual, imaginería motora y ejercicio terapéutico para lograr un mayor control corporal y evitar malas posturas
Preguntas Frecuentes
Antes de iniciar el ejercicio terapéutico haremos una historia clínica y evaluación corporal, para saber que ejercicios aplicar y a que intensidad para evitar que tu dolor empeore tras hacerlo y así ir aumentando poco a poco tu resistencia e intensidad del ejercicio.
Por lo general, el dolor crónico se presenta como un dolor de más de 3 meses de duración, que está presente de manera continuada, no está relacionado con una lesión (o ya está curada pero el dolor continúa), el alivio con medicamentos cada vez es menor, y limita tu día a día. En muchas ocasiones va acompañado de síntomas psíquicos como ansiedad o depresión
El nombre de dolor crónico se usa para distinguirlo del dolor agudo (que es el dolor que sentimos nada más sufrir la lesión), sin embargo, últimamente se habla más de dolor persistente que de crónico. El dolor crónico mejora muchísimo y puede llegar a desaparecer con los tratamientos guiados por un equipo multidisciplinar y la colaboración activa de la persona que lo sufre